Por Mah Iahdih Nan
OPINIÓN
Madrid (ESC).- El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció a través de su cuenta en X (antes Twitter) que el subsecretario adjunto Joshua Harris está de gira en Marruecos y Argelia para acelerar el Proceso Político en el Sáhara Occidental, con el fin de facilitar una solución definitiva y sin demora. Hasta aquí todo parece normal y cumple con los pasos y el papel que vienen jugando los norteamericanos desde hace varios meses, implicándose en primera persona en la longeva descolonización del Sáhara Occidental.
Hay que recordar que el Pentágono desde principios de este año se ha implicado de forma directa en varias cuestiones relacionadas con el Sáhara Occidental. En primer lugar ha forzado a la dictadura marroqui, a aceptar que el enviado Especial del Secretario General de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, visitará las zonas del Sahara Occidental ocupadas militarmente por el régimen marroquí.
La implicación de Washington, sobre todo por su ascendencia y autoridad sobre el régimen marroquí, parecía que podía imprimir un plus diferencial para encontrar una salida al último vestigio del colonialismo en África
Que no es un detalle menor, ya que el Majzén marroquí había establecido sus condiciones de bloqueo al avance de cualquier tipo de gestos o negociaciones, con la pretensión siempre de mantener el proceso negociador en un callejón sin salida. Después, enviaron al propio Joshua Harris a visitar la zona, para entablar un diálogo con las dos partes concernidas en este proceso de descolonización inconcluso. Más tarde, y en el mismo Rabat, los norteamericanos le recordaban al Majzén marroquí, en su propia casa y delante de sus narices, que la opción de la Autonomía es un enfoque más sobre la mesa y no el único para encontrar una solución a la descolonización del Sáhara Occidental.
La implicación de Washington, sobre todo por su ascendencia y autoridad sobre el régimen marroquí, parecía que podía imprimir un plus diferencial para encontrar una salida al último vestigio del colonialismo en África. Sin embargo el paso dado esta semana por los Estados Unidos, más que un avance representa un retroceso sustancial, para la consecución de avances tangibles en las negociaciones entre las partes. A no ser que sea un error de comunicación, el tweet norteamericano es un intento de volver al pasado y a la reafirmación de la falsa y adulterada propaganda marroquí, que siempre, ha sembrado de dudas cualquier intento de encontrar una solución real, viable y ajustada al derecho internacional.
Que el Departamento de Estado de EE.UU, publique que el Subsecretario Joshua Harris ha iniciado contactos con Marruecos y Argelia, ignorando a la República Saharaui como una parte esencial en este proceso, es sembrar más confusion y pervertir la naturaleza del conflicto y los protagonistas reales del mismo.
El comunicado norteamericano, hace un flaco favor a sus esfuerzos anteriores por hacer avanzar el Proceso de Paz en el Sáhara Occidental y sostiene de alguna manera a la obsesión patológica del Majzén marroquí, de vincular a Argelia como parte en la descolonización del Sáhara Occidental.
Tanto Washington como las Naciones Unidas, saben perfectamente que jamás habrá una solución definitiva, justa y equitativa a la descolonización del Sáhara Occidental, que no cuente con la voluntad del pueblo saharaui.
Por lo que, es difícil averiguar el fin de esta nueva pirueta norteamericana, que en los últimos tiempos nos tienen acostumbrados a un baile de intercambio de parejas cargado de enredos y mezclas incomprensibles.
No conseguirán ningún exito mientras sigan jugando a la complacencia, la protección de los intereses espurios , la falta de claridad y sobre todo el no respeto a las reglas, normas y leyes internacionales


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